Acreditación de la educación superior.
BEATRIZ VAQUERO VERA
INTRODUCCIÓN.
La
educación al paso del tiempo, ha tenido una evolución y un desarrollo,
sumamente importante, dentro de esta evolución han existido acontecimientos que
sin lugar a dudas han influido sobre ella, acontecimientos que han sido un
parteaguas en la historia, el nacimiento de la
producción en serie, la revolución industrial, los fenómenos sociales e
incluso las modas, la incursión de las tecnologías, la fuerza de la internet,
la gran cantidad de información, la globalización, las redes sociales, las
conductas de las personas de las diferentes generaciones, todo esto ha
influenciado enormemente a la educación.
Los
métodos, las técnicas y las formas de enseñanza, así como los contenidos de los
temarios han ido modificándose, esto ha llevado a romper paradigmas dentro del
sistema educativo. “Los avances tecnológicos y
el giro cultural que hemos vivido en los últimos 30 años
transformó radicalmente el modelo educativo que conocíamos, y ahora la
escuela tradicional se enfrenta a un gran desafío que cuestiona
los principios básicos de enseñanza y su estructura organizacional” (Gonzalo y Alonso, 2016, párr. 1).
La calidad
es hoy en día parte fundamental en la educación, actualmente existen a nivel
mundial organismos que se encargan de diseñar estándares, métodos de
evaluación, así como el emitir certificados, por ello es muy importante
describir las funciones y las aportaciones de los diferentes organismos
certificadores, para poder tener un contexto más amplio, sobre la calidad
educativa y su acreditación
OBJETIVO
El
presente trabajo tiene como objetivo describir a las diversas organizaciones, y
sus funciones entre los modelos de acreditación y así poder analizar más
ampliamente la acreditación de la calidad en la educación.
DESARROLLO
Inicios
de la acreditación Universitaria.
Partiendo
de que la calidad es importante en la educación y que surge la necesidad de
estandarizarla y certificarla, nacen organismos especializados para tal efecto,
como lo menciona Roberto Rodríguez, “existen tres actores fundamentales: los
organismos privados o no gubernamentales, las agencias gubernamentales y los
gremios profesionales” (2003, párr 1).
Las
diferencias que poseen entre sí, los esquemas de acreditación, en mayor o menor
medida, se da por la importancia que tienen los organismos encargados del
diseño de estándares, la evaluación, así como, la emisión de certificados, en
estos esquemas de acreditación, sobresalen las agencias no gubernamentales,
mismas que están formadas, generalmente, por organizaciones disciplinarias,
estas agencias se encargan de gestionar los procesos.
La base
de los esquemas de acreditación son la evaluación externa y voluntaria de
programas; la evaluación externa se ha concretado a través de incluir reglas de
acreditación en los diferentes niveles del aparato jurídico de la educación
superior, por otra parte, para las evaluaciones voluntarias, se han generado
convenios entre las universidades públicas o privadas, colegios, etc. y las
instancias gubernamentales. Los estímulos también juegan un papel importante,
como lo menciona Rodríguez (2003), “En la práctica, el impulso a la
acreditación se ha basado tanto en una convergencia positiva de intereses, como
en un sistema de estímulos positivos y negativos, por ejemplo, la oferta de
recompensas-materiales o simbólicas- para los programas e instituciones que se
incorporan al esquema, o el riesgo de marginación o retraso en la opción de no
participar” (párr. 2).
Actualmente
los principales organismos internacionales como el Banco Mundial, OCDE, UNESCO,
etc, han coincidido en remarcar cuán importante es catapultar mecanismos
regionales y nacionales de acreditación. Particularmente en México, en 1975,
las instituciones de educación superior reunidas en la Asociación Nacional de
Universidades e Instituciones de Educación Superior de la República Mexicana
(ANUIES) querían concretar el incluir la evaluación para mejorar las instituciones,
como bien hace referencia Rodríguez (2003) “la constitución del Sistema
Nacional de Planeación Permanente de la Educación (SINAPPES, 1978) fue un paso
importante en esa dirección aunque, en la práctica, la operación de las
instancias del sistema (consejos estatales, regionales y nacional) tuvo poco y
desigual impacto en la vida académica de las instituciones” (párr. 5).
En los
años de 1989-1994, surge un cambio, pues entra en acción el programa para la
modernización educativa (PME) y se incluye la propuesta de la Asociación
Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior de la República
Mexicana (ANUIES), por lo que la calidad toma un nuevo papel en cuanto a
importancia, ya que los procesos de evaluación tanto internos como externos, en
las instituciones, toman mayor forma, ya que es relevante mencionar que, cuando
se crea la Comisión Nacional de Evaluación de la Educación Superior (CONAEVA,
1989 ), se logra concretar la autoevaluación institucional.
Por otra
parte, los Comités Interinstitucionales para la evaluación de la Educación
Superior (CIEES,1991) fueron un enlace entre las universidades públicas y el
gobierno federal, pues éstas realizaban las evaluaciones de diagnóstico y de
acreditación de los programas académicos, su administración, la gestión y la
difusión, en las instituciones que lo solicitaran.
Mas
adelante la ANUIES en 1997, concuerda en crear un organismo no gubernamental
que regule los procesos de acreditación, por lo surge en el año 2000, el
Consejo para la Acreditación de la Educación Superior, A.C. (COPAES) quien
tiene objetivos claros y principalmente se centran en ser apoyo para la
formación de agencias profesionales de acreditación, autorizarlas y coordinar
su trabajo
Mientras
tanto a la par, la federación de Instituciones Mexicanas Particulares de
Educación Superior (FIMPES) inicia su propio mecanismo COPAES. En los niveles
de licenciatura y posgrado, en la practica se ha centrado en el CONACyT,
Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. (Rodríguez Gómez, 2003)
Posteriormente
el objetivo era lograr, alcanzar y mantener niveles de calidad en las
instituciones, para poder certificarse, en ese momento además de todos las
iniciativas y procedimientos de acreditación, México inicia su participación en
programas de ámbito internacional, por lo que se requiere integrar todo el
conjunto y así tener un panorama globalizado.
Comités
Pares.
La SEP y
ANUIES, son reconocidas por la autoridad gubernamental y por parte de la
representación de las universidades públicas, pues surgen los comités pares,
integrados por catedráticos de varias universidades quienes evaluaban los
programas y los servicios. En 1991, la SEP, instala los cuatro primeros comités
académicos, Ciencias Naturales y Exactas, Administración, Ingeniería y Tecnología,
Ciencias Agropecuarias, ya en 1993, la CONPES instalo Ciencias de la Salud,
Ciencias Sociales y Administrativas, Educación y Humanidades y Difusión y
Extensión de la Cultura, estos comités tienen la función de revisión,
evaluación, capacitación, poseen la capacidad de asesorar instituciones,
dictaminar y emitir recomendaciones, y han desarrollado grandes aportaciones en
la aportación de criterios, indicadores y estándares disciplinarios. (Rodríguez
Gómez, 2003)
En su
evaluación se compara el modelo educativo de la institución con el programa y a
su vez con el marco de referencia que incluye los indicadores y parámetros, se
incluye una visita de campo y el informe, estos resultados se entregan de
manera confidencial al Rector de la Universidad , y es aquí cuando de manera
más focalizada se le da atención a las
instituciones, pues al tener ya directrices, objetivos, estándares se pueden
detectar esas áreas de oportunidad y se implementan las mejoras, en dado caso
de que todo las calificaciones están bien, mismas que se dividen en tres
niveles, que dan una radiografía del grado de consolidación del programa, se
dan las recomendaciones puntuales para la mejora.
Acreditación
con reconocimiento oficial.
El
COPAES, que es el Consejo para la
Acreditación de la Educación Superior, A.C. que es una instancia no
gubernamental que se encarga de acreditar instituciones y programas, regular,
coordinar y conferir de manera formal el reconocimiento a las organizaciones
que logren tener la acreditación de programas académicos.
La misión
del organismo se propone “ contribuir al aseguramiento de la calidad de los
programas académicos que se ofrecen en las instituciones públicas y
particulares de México, mediante el reconocimiento formal de las organizaciones
de acreditación que demuestren la idoneidad, calidad y confiabilidad de sus
procesos y resultados que desarrollen su
procesos y funciones con base en los lineamientos y en el marco general para
que los procesos de acreditación de programas académicos de nivel superior
establecidos por el mismo consejo” (Principios del COPAES, 2001)
La SEP,
la ANUIES, la FIMPES, academias y consejos, participaron en la integración del
COPAES, quien ahora tiene competencia por sobre los todos los programas
académicos, de técnico superior universitario, licenciaturas y posgrados, en
instituciones de educación superior públicas y privadas, sin embargo, el
CONACyT, sigue siendo el organismo de referencia para la evaluación y la
certificación de la calidad de los programas de posgrado.
El
COPAES, formula los marcos generales para los procesos de acreditación, lo cual
es una aportación para los estándares de calidad, los documentos “marco general
para la acreditación de programas académicos de nivel superior” y “Desarrollo
de criterios, indicadores y parámetros de cada categoría o factor del marco
general para la acreditación de marcos académicos de nivel superior”, son un
eje de referencia que sirve para orientar a los organismos reconocidos.
Acreditación
de universidades privadas
En 1981se
funda la FIMPES, la Federación de las Instituciones Mexicanas Particulares de
Educación Superior, quien a desarrollado un esquema propio de acreditación, su
sistema de autoestudio y acreditación considera tres etapas, A) Autoestudio,
que se traduce en un reporte final de autoestudio; B) Validación de autoestudio
por un equipo de pares académico; C) Dictamen de Acreditación, emitido por una
comisión técnica. Hay cuatro posibles resultados en la evaluación
institucional: acreditada (cumple con los indicadores FIMPES de calidad, con
niveles de excelencia en varios de ellos), acreditada con recomendaciones
(presenta áreas susceptibles de mejora), acreditada con condiciones (presenta
carencias importantes frente a los indicadores) y no acreditada (evidencia carencias
básicas frente a los indicadores). A las instituciones condicionadas o no
acreditadas se le imponen requisitos para subsanar sus deficiencias plazos para
volver a presentar sus informes. La acreditación institucional “lisa y llana”
tiene una validez de cinco años, a cuyo término se reinicia el procedimiento
(FIMPES, 2002).
Estadísticamente
hablando, en 2002, las instituciones afiliadas a FIMPES, tiene un alto
porcentaje en el estatus de acreditadas, así como de acreditadas con
recomendaciones, por otro lado, los porcentajes más bajos son los de
acreditadas con condiciones y las no acreditadas.
Dentro de
todas estos modelos de acreditación, organizaciones, la validez, los
estándares, las evaluaciones, pero principalmente los resultados y los logros obtenidos,
dentro de ellos se encuentra el Convenio de Concertación que firmaron en 2002,
SEP -FIMPES, en el que reconocen oficialmente el sistema de Acreditación
Institucional de FIMPES, en la modalidad “lisa y llana”, es decir la
acreditación no condicionada. Las instituciones acreditadas por FIMPES, cuentan
con el beneficio del régimen de simplificación administrativa incluido en el
Acuerdo 279 de la SEP que norma el registro de validez Oficial de Estudios
RVOE, para la educación superior privada (Rodríguez Gómez, 2003).
CONCLUSIONES
Si bien
la calidad es sumamente importante, cuando hablamos de calidad en la educación,
nos referimos a un todo, sin embargo partiendo de lo particular a lo general,
los contenidos son muy importantes, los métodos, la capacitación, la
actualización y todo lo que interviene en el proceso de enseñanza- aprendizaje,
si bien es cierto que hay que adaptarse a los nuevos tiempos, con la era
digital, las redes de información, las redes sociales y principalmente la
globalización, en esta transición deben incluirse todos los mecanismos,
estrategias, estándares y herramientas para poder crear un sistema a nivel
nacional que tenga la infraestructura y la capacidad de coordinar las acciones
de todos los organismos que tienen como objetivo la acreditación , por supuesto
que al haber una integración, se generará una sinergia en donde se consigan los
propósitos fundamentales de cada una de ellas.
El
promover la calidad debe ser una tarea prioritaria, desde la parte
administrativa, el servicio, las materias y los contenidos, la infraestructura
y la academia de los catedráticos; la calidad desde el punto de vista de hacer
las cosas bien desde la primera vez, es lo que hay que promover, pues al buscar
una certificación, en el proceso conoceremos las áreas de oportunidad para
mejorar y la radiografía también mostrara las cosas que se hacen bien, es decir
con calidad.
Entonces
la calidad debe de buscarse todos los días, en todas las actividades, en todas
las áreas, en todas las tareas, y con ello entramos al primer reto, una vez
trabajando día a día de esta manera, al momento de entrar en un proceso de
acreditación se podrá trabajar específicamente en esos detalles que deben de
corregirse de manera puntual y con el seguimiento y las estrategias precisas.
Los
diversos organismos, con base en los indicadores, criterios y parámetros que
cada uno posee, deberían definir una normativa de calidad nacional, que sea
funcional y aplicable a los programas académicos, procesos administrativos y de
gestión, esto con el objetivo real de lograr una estandarización del nivel de
calidad, si esto se empieza a trabajar, sin lugar a dudas, la participación a
nivel internacional, en cuanto a las evaluaciones, certificaciones y
acreditaciones incrementaran enormemente y nuestro país tendrá un avance dentro
de la calidad educativa, con una nueva posición mucho más competitiva, y nos
incorporaremos con dicha participación
cada vez más a la educación en un plano globalizado y con una alta
calidad.
REFERENCIAS
ARTICULOS
·
Acreditación de la
educación superior. El caso México, Roberto Rodríguez Gómez, 2008.
·
Alfabetización digital: el
pleno dominio del lápiz y el ratón. Revista Comunicar. 2008
·
El aprendizaje en la era
digital. Revista electrónica de Diálogos Educativos. 2011
LIGAS
Gonzalo y Alonso, (junio 7, 2016) millenials y
generación z el gran reto de la educación.

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